Skip to content

Stylishly Late

Fashion fades, only style remains the same


Estas fotos son en el Monumento a Lenin del Parque Lenin, uno de los sitios más bonitos que hay en La Habana. Es como su Disney: hay un parque de diversiones y otros jardines por ahí, sitios para comer, un trencito que te lleva de un lado a otro (es muy grande).

A los 14 años me obsesioné un poco con Cuba, fue todo culpa de una clase de la revolución cubana en historia universal. Luego, en 5to año me enteré del Festival de Cine de La Habana y que a algunas ediciones Gabriel García Márquez había dirigido conversatorios. Eso sólo hizo que me obsesionara más con la idea de ir, nunca porque apoyara al régimen, simplemente me daba curiosidad, demasiada, quería ver con mis propios ojos qué era lo que pasaba allí.

Finalmente, en diciembre de 2008 pude ir. Me tengo que detener, porque todavía hoy, 2 años después, no sé que opinar de ese viaje, pasa que fueron 10 días de sentimientos encontrados: “coño, esto no es tan malo como dicen” y de repente: “verga, esto es peor de lo que lo imaginé”.

La vida allá es diferente, claro que sí. Estuve 10 días con un esmalte de uñas “esconchao”, en Cuba no hay acetona (sólo en las peluquerías). Los bolígrafos, cuadernos, productos de higiene personal tienen los precios del mercado internacional, el pequeño detalle es que los cubanos ganan, en promedio, 10 Euros mensuales. Lo que muchos consideramos productos básicos, son para ellos productos de lujo. Para un cubano comprar un bolígrafo, es como para mí comprar unos zapatos Miu Miu. El cuento de usar champú como método de pago no es mentira, tampoco es verdad. No puedes usarlo para pagar en una tienda ni en un hotel, pero sí para pagarle a un particular, lo certifico. Sin embargo, esto puede ser peligroso para el cubano, ya que para ellos es ilegal vender (a menos que ése sea su oficio dentro de la sociedad): en Cuba tienes un trabajo (taxista, cocinero, barbero) y tienes que apegarte a él, todo para no “distorsionar la economía”. Vender una torta casera es tan ilegal como vender mariguana.

A pesar de todo, siento que ellos son felices, o que al menos no son miserables. Han aprendido a vivir en medio de esa situación irregular y a hacer lo mejor de ella.

Algún otro día continuaré con más sobre Cuba, por ahora estuvo bien.

Advertisements

Tags: , , , , , ,

%d bloggers like this: